Barca Grande
Un paseo Obligado
Ir hasta nuestro anexo nos permite una experiencia diferente.
Yo lo percibo como un regreso a las fuentes, una manera de estar
en contacto con un entorno natural, apacible, donde el tiempo
pareciera transcurrir a menor velocidad, el biorritmo ingresa en
una dimensión distinta. No tengo dudas, mucho mas saludable,
los silencios profundos donde la naturaleza invade todos los
sentidos nos permite conocer otras dimensiones, quizás las
verdaderas. Parece mentira que apenas a sesenta kilómetros de la
gran ciudad, los socios de nuestro Club puedan disfrutar de este
refugio natural.
Esta época del año nos apabulla de colores y perfumes,
una explosión de la naturaleza en todo su esplendor, el
funcionamiento de su gente, mas solidaria y simple, compartir
sus rutinas, la lancha del colegio buscando a los mas chicos, los
pastelitos de la tarde, las tortas fritas en los días de lluvia o algún
postre casero para acompañar el mate, ingresan rápidamente en
la escala de los placeres ineludibles, si se le suma una buena
compañía, los amigos, y la pesca, me quedo sin palabras para
transmitir lo que se siente –
A todos aquellos socios que aun no conocen el anexo una
recomendación: NO SE LO PIERDAN….
Francisco Colombo
Ir hasta nuestro anexo nos permite una experiencia diferente. Yo lo percibo como un regreso a las fuentes, una manera de estar en contacto con un entorno natural, apacible, donde el tiempo pareciera transcurrir a menor velocidad, el biorritmo ingresa en una dimensión distinta.
No tengo dudas, mucho mas saludable, los silencios profundos donde la naturaleza invade todos los sentidos nos permite conocer otras dimensiones, quizás las verdaderas. Parece mentira que apenas a sesenta kilómetros de la gran ciudad, los socios de nuestro Club puedan disfrutar de este refugio natural.